martes, 11 de mayo de 2021

Indicadores de crisis

  

En el 2002 yo tenía 18 años. Y en el 2002 hubo una crisis económica tremenda en Uruguay. Para mi familia era una crisis desde hacía muchos años. Mi madre se quedó sin trabajo por lo menos seis años antes, y a esa altura ya vivíamos con mi abuela, sin ningún ingreso nuestro, o sea, solo con lo que cobraba ella de pensión.

Me acuerdo que en esa época aparecieron muchos productos nuevos en el mercado, que en el momento me parecieron totalmente normales pero que ahora veo como indicadores de crisis. La industria de las gaseosas tuvo un desarrollo interesante. Fue como si hubieran descubierto la famosa receta secreta de la Coca-ColaNix, 3B, Fresquita, muchas más. A mí me daba la impresión de que el resultado era peor pero solamente porque querían hacerla más barata, no porque no supieran cómo hacerla igual. En mi casa, de todos modos, no comprábamos ninguna de esas. Era un gasto pero la verdad es que también éramos un poco clase media acomodada caída en desgracia, nos parecía una reverenda porquería.

Empezamos a probar comida nueva, en algún momento no tuvimos más remedio que incorporar gato y perro al menú. Palomas no habían muchas, se las comían primero los gatos. Me acuerdo de que nuestros vecinos chetos también comían perro, pero ellos eran de clase un poco más adinerada, comían solo perro de raza, y perro caro, chihuahua, croqueta de galgo, empanada de rottweiler.

Desde unos cinco años antes, mi padre vivía en una pensión y salíamos a caminar los fines de semana. Estábamos entre tres y cuatro horas caminando por Montevideo, en general sin ningún rumbo en particular. Jugábamos una competencia de quién mataba a más mosquitos. Si los matabas sobre tu propia cara tenías puntaje doble. Cuando pasábamos por la puerta de un comercio que tenía mucha gente o un restorán siempre escuchábamos el comentario de mi padre, “este es el país de la joda”. Al parecer, que la gente gastara en algo que no fuera indispensable al cien por ciento convertía la situación en un lujo disparatado. Como si la gente no fuera consciente de que todo se estaba yendo a la mierda y estuviera malgastando estúpidamente la plata. Con el tiempo la frase se simplificó a “el país de la joda” cada vez que pasábamos por una pizzería con una pareja pidiendo un dos por uno y veinte mesas vacías. Era ver a alguien comiendo y ya se escuchaba el amarguísimo EL PAÍS DE LA JODAAA. Cuando llegó la crisis y yo ya tenía dieciocho años, ya no lo veía tanto y no hacíamos esas caminatas, pero cada tanto hablábamos por teléfono e invariablemente me comentaba que había visto “gente comiendo afuera” y agregaba que se debía a que este “es el país de la joda”. Aunque también a veces no veía a nadie y aseguraba que era por la “chicoria”, desconociendo sus anteriores observaciones.

En un momento la cosa se complicó y ya no se podía pagar más el alquiler. En ese momento aparecieron los apartamentos o casas cronocompartidas. De entre dos o tres familias, tenían una habitación grande, un living, un baño y una cocina. Dependiendo del día, a una familia le tocaba el cuarto (que era rotativo) y la otra familia trataba de no estar en el apartamento, o si era de noche le tocaba achicar en el living. Así aproveché para estar lo mínimo indispensable en el apartamento, me iba todo el día a la biblioteca nacional y sacaba libros para leer. Con la otra familia no hablábamos, a veces un “buen día” o “buenas noches”, pero manteniéndolo siempre en el mínimo posible. Con los meses y años, gastar plata de cualquier manera se convirtió en una actividad de gil. Tenerla y no gastarla no formaba parte del escenario. Pero gastar plata era de imbécil, comer era derrochar. Comer incluso estaba mal visto, aunque fuera gratis. ¿Cómo vas a comer?

Por esa época fue que la intendencia empezó a retirar contenedores de basura. La gente ya no generaba basura, y cuando la había se terminaba rápidamente porque los mismos vecinos la revisaban y reciclaban lo que se podía. Más que contenedores se trataba de una especie de feria de intercambio. A la mayoría les sacábamos la tapa porque ya no servía de nada. Algunos las usábamos después para ir a la playa, porque se adaptaban tanto para sombrilla como para hacer una especie de surf marginal que tuvo su auge en ese año. 

Vi ratas muertas de hambre. Las palomas, según me enteré, migraron a Brasil. Nunca se había registrado una migración de esta especie antes en el mundo. Tenías días soleados, días cubiertos y días cubiertos por palomas. Se perdieron la crisis de la aftosa y la decadencia definitiva del partido colorado. 

Coincidentemente con esta crisis yo entré en edad de buscar trabajo. Hice un curriculum e imprimí como 5 copias, pensando en las que iba a mandar durante todo el mes. No tenía ni qué poner en el currículum, en esa época tampoco tenía imaginación. Debo haber usado una fuente tamaño sesenta y pico para poder llenar tres cuartos de hoja. Los anuncios clasificados los leías más o menos en tres minutos, y en general compartíamos el diario con las otras familias con las que cronocompartíamos el apartamento, así que lo marcábamos solo con lápiz, y en general ellos ya habían marcado el aviso que me servía a mí. Todos marcábamos el mismo, el menos turbio. Había avisos que si los marcabas experimentabas una especie de premonición extrasensorial en los riñones, te dolían por adelantado antes de que estuvieran amenazados. 

Cada fin de semana aparecían uno o dos avisos a los que me parecía que me podía postular. Una vez me postulé a uno para ser cadete o algo por estilo en un banco, y especificaban que había que indicar la aspiración salarial por hora. Yo no tenía ni idea cuánto cobraba una persona por hora, así que pensé cuánto era el sueldo que me gustaría cobrar (más o menos un salario mínimo) e hice un cálculo definitivamente mal hecho y no revisado, porque me dio cualquier cosa. Pero no me di cuenta y lo mandé así. Resultó ser el doble de lo que yo había querido expresar. Desde el banco me llamaron una semana después para preguntarme por qué había propuesto ese número, y les dije que capaz que me había equivocado. “¿A vos te parece que con la situación actual alguien te puede pagar toda esa plata? ¿Eh?”. Yo no dije mucho, pero el tema no quedó ahí, porque me siguieron llamando dos o tres veces por semana durante algunos meses, solo para recordarme mi error. Incluso durante la crisis bancaria. En general las llamadas duraban menos de un minuto y yo no solía responder más que monosílabos. A veces también me leían recortes de diario en los que se hablaba de la crisis económica, y me preguntaban si me seguía pareciendo que tenía sentido el número que les había mandado.

Pero mi recuerdo más vívido de esa época probablemente sea el de las entrevistas de trabajo que efectivamente “conseguí”. De la primera no me acuerdo mucho, pero sé que cuando estaba yendo me distraje con un cartel en un kiosko que promocionaba empanadas a 15 pesos. Cuando llegué al lugar de la entrevista, entramos tres personas juntas: dos chicas más o menos de mi edad y yo. Era una especie de estafa en la que había que vender algo relacionado a servicios funerarios o algo por el estilo, pero había que poner plata primero para obtener el material, y aparte pagaban solamente por comisión. En esa época no ocultaban que era una estafa, directamente te contaban la cantidad de años que podías ir preso si te agarraban, pero en general se quedaban cortos. La entrevista fue en un apartamento en el centro súper turbio. Una de las chicas y yo nos fuimos, la otra se quedó contenta, pero recontra contenta como si hubiera encontrado un trabajo genuino. Con la otra bajamos por la escalera sin hablar y salimos sin hablar y caminamos para lugares diferentes a partir de la puerta, siempre sin comentar nada a pesar de que estábamos los dos indignados. Ella agarró para un lado de la cuadra y yo para el otro, pero igual nos encontramos al otro lado de la manzana en el kiosko de las empanadas. La idea (al menos la mía) era gastarme la plata del boleto de vuelta en una empanada y volverme caminando. Primero pidió ella.

- Una empanada de jamón y queso y una de perro.

- ¿Vos querés empanadas también? - me preguntó a mí la que atendía- Porque las caliento juntas.

- Sí, una de perro, por favor.

- Les aviso que el horno anda mal, solo lo puedo poner en nivel uno o tres. O sea que las empanadas salen crudas o quemadas, no tenemos el número dos. Por eso es la promoción.

- ...

- Bueno.

- ¿Las van a querer igual?

- Yo sí.

- Sí, yo también. Quemada –pedí yo.

- Yo cruda.

 

Duro año el 2002.

jueves, 25 de febrero de 2021

Una epidemia de cólera en Montevideo, Boulevard Sarandí

Fragmento de "Boulevard Sarandí", de Milton Schinca. Acá se narra cronológicamente una epidemia de cólera de 1886 en Montevideo. 

Una epidemia de cólera, paso por paso

- 1886: se denuncia la aparición de casos de cólera en Nápoles y Génova. La noticia preocupa en Montevideo con razón: las epidemias europeas suelen trasladarse al Río de la Plata por vía marítima, a través del tráfico naviero.

- Octubre: dos barcos italianos, el "Venus" y el "Saturno", se aproximan a nuestras costas. Nuestra opinión pública se inquieta y reclama la adopción de medidas.

- El gobierno prohíbe la entrada de los dos barcos italianos que ya se encontraban próximos a nuestro puerto. Pero a pesar de los reclamos, no se adopta igual medida con naves argentinas, que ingresan a diario, a pesar de que el país hermano mantiene su contacto abierto con Europa.

- Aparecen casos de cólera en Argentina y Paraguay. Sin embargo, el 12 de Octubre atraca en nuestro puerto el vapor de bandera argentina "Perseo".

- 6 de noviembre: a pesar de que aparecen nuevos casos de cólera en los países vecinos, hoy arriba a nuestro puerto el barco "Rivadavia" y desembarcan pasajeros sin ningún control.

- Recién al día siguiente el Gobierno prohíbe el acceso de barcos argentinos y paraguayos.

- Días después, en la localidad de la Unión aparece un enfermo cuyos síntomas preocupan a las autoridades. Se lo mantiene en observación. Falta el análisis bacteriológico.

- Se trata de un soldado de nombre Ramón Castrillo. Su caso resulta inquietante por cuanto es uno de los desembarcados del vapor argentino "Rivadavia".

- Se confirma que el enfermo Ramón Castrillo se encuentra aquejado de cólera: ha aparecido el primer caso en nuestro país. Preocupan, además, sus declaraciones en el sentido de que en los últimos días efectuó deposiciones en un baldío cercano a su casa, con el riesgo de contagio consiguiente.

- Un segundo caso se registra en la misma localidad de la Unión: ahora es un estibador, de nacionalidad oriental, también desembarcado de Buenos Aires, en fecha reciente.

- En los días siguientes, aparecen varios casos de cólera, ahora en Maroñas.

- Una noticia alarmante: el cólera ha penetrado en un establecimiento público de la Unión, el Asilo de Mendigos. Manuel Martínez, español, y Gualberto Mostello, oriental, enfermaron el 5 de diciembre, falleciendo ese mismo día. En dicho asilo se alojan unos 500 internados en condiciones sanitarias inadecuadas. La situación podría tornarse catastrófica.

- A pesar de la grave realidad que está viviendo la Unión, se anuncian para el fin de semana corridas de toros en su Plaza. Ello supone la concurrencia de unas 3 mil personas, casi todas provenientes de Montevideo, lo cual apareja un riesgo cierto para la ciudad, hasta ahora no alcanzada por el mal.

- Tal como se temía, se propaga la epidemia dentro del Asilo de Ancianos de la Unión: de la Sala de Hombres pasó a la de Mujeres, y de ésta a la de Niños.

- Las autoridades no suspenden las corridas de todos en la Plaza de la Unión, como se esperaba. Tan sólo prohíben el consumo de bebidas alcohólicas, medida criticada en los ambientes médicos, pues en cambio se permite beber agua con toda libertad, a pesar de que suele extraerse de pozos y aljibes que pueden estar contaminados.

- Se sabe de un segundo establecimiento público atacado por el mal: ahora es el Manicomio Nacional, donde aparecieron casos en el patio bajo del Departamento de Mujeres, desde el cual se propagó al sector masculino.

- Preocupa la situación de Montevideo frente a la proliferación de casos en la Unión y Maroñas. Ambas localidades se encuentran unidas por dos líneas de tranvías de caballo y una de ferrocarril, cuya circulación no ha sido impedida hasta el momento.

- Es impresionante comprobar cómo la difusión de la epidemia parece seguir un derrotero perfectamente definido: nuevos casos van apareciendo todo a lo largo de las avenidas 8 de Octubre y 18 de Julio, aproximándose a nuestra ciudad como si el mal viniera conducido por un carruaje.

- Montevideo se encuentra en condiciones inadecuadas para enfrentar la posibilidad de una epidemia. Su pavimentación deficiente facilita la contaminación; se carece de caños maestros en algunas zonas; tampoco se poseen estufas de desinfección. Habitan Montevideo, en este 1886, unas 110.000 personas.

- Nuestra ciudad se encuentra prácticamente cercada por el cólera. Actualmente hay casos confirmados en las localidades adyacentes del Reducto, la Figurita, Cerrito, Pocitos, Punta de las Carretas, Aguada, Paso del Molino, sin contar los focos primitivos de Unión y Maroñas. Pero hasta el momento las autoridades no han adoptado medidas para aislar a la ciudad, que mantiene su contacto regular con todas esas zonas infestadas.

- Sucede lo inevitable: se anuncia la aparición de un primer caso de cólera dentro de la misma ciudad de Montevideo. En la calle Ituzaingó 225, enfermó y murió en pocas horas el vecino Pedro Llanes.

- Ahora sí, frente a la evidencia de los hechos, las autoridades adoptan medidas urgentes: se desalojan varios conventillos y algunos barrios próximos.

- Dos nuevos casos de cólera dentro de la ciudad: en la fonda de la calle Ciudadela 104 se halla gravemente enfermo Manuel Etchegaray; y en Yaguarón entre Miguelete y Cerro Largo acaba de fallecer José Mainero.

- Frente al embate del mal, el Gobierno dispone la suspensión de las clases en todos los colegios públicos y privados de la ciudad, así como de los espectáculos públicos, en especial teatros y corridas de toros.

- Llegan a 72 los casos registrados en el Manicomio Nacional. Para agravar aún más el panorama, se anuncia la aparición de casos de cólera en el Hospital de la Caridad, al tiempo que se multiplican los que se registran en casas particulares.

- Las autoridades disponen que los objetos que hubieran estado en contacto directo con el enfermo, lo mismo que las ropas sucias de evacuaciones y vómitos, deben ser incinerados de inmediato.

- Otra disposición que se imponía: comenzará a funcionar una Casa de Aislamiento para atender a aquellos enfermos que no puedan recibir atención médica adecuada en su propia casa. El establecimiento se encuentra situado en el Buceo, está dotado de laboratorio microbiológico, y será atendido por personal especializado. Para el traslado de los enfermos se contará con vehículos especialmente preparados para el efecto.

- Obligatorio para los médicos en casas particulares: después de atender a un enfermo de cólera, no podrán salir de la habitación sin antes desinfectarse cuidadosamente.

- Un fin de año negro para Montevideo: el de 1886. El 31 de diciembre, nuestra ciudad despide el año enlutada y aterrorizada.

- Un caso insólito: al inaugurarse la Casa de Aislamiento en el Buceo, los enfermeros designados huyeron, desertando de su obligación. Un grupo de practicantes que estaban actuando abnegadamente en el Asilo de Mendigos de la Unión desde la primera hora, se ha ofrecido para hacerse cargo del servicio. La población debe conocer sus nombres: Nicola, Fonseca y Vidal y Fuentes.

- Junto con estos practicantes también las Hermanas de San Vicente de Paul han pasado a desempeñar tareas en la casa de Aislamiento.

- Dictados obligatorios para toda la población: en las casas donde haya enfermos de cólera, se desinfectarán los pisos, muebles, camas, paredes y puertas; se desprenderán y desinfectarán cortinas y cortinados, alfombras, copas, tazas y todo otro objeto de uso.

- En caso de fallecimiento por cólera: el cadáver deberá ser amortajado en una sábana empapada en una solución de bicloruro de mercurio al 2 mil, cuidando de que cubra enteramente el cuerpo.

- 14 de enero de 1887: ha surgido un fuerte brote de cólera en el batallón 3ro de Cazadores. Frente a esta situación alarmante, se ha procedido a desinfectar soldado por soldado, su armamento y correaje, incinerándose todas sus ropas.

- Las autoridades prohíben que se velen los fallecidos por cólera. El cuerpo permanecerá lo menos posible en la habitación, y una vez retirado de la misma, esta será desinfectada y clausurada por espacio de siete días por lo menos.

- Comunicado urgente de las autoridades: Ante versiones antojadizas que circulan entre la población, la Comisión de Salubridad, que dirige la lucha contra el cólera, hace sabe a la población de Montevideo: 1) que solo se trasladan a la Casa de Aislamiento enfermos que no tienen familiares o amigos que se hagan cargo de ellos. 2) Que a los enfermos sin recursos se les suministra gratuitamente medicinas, alimentos y elementos de higiene. 3) Que en ningún caso se ha procedido a la inhumación de los fallecidos sin la presentación del certificado de defunción. 4) Para que la población esté debidamente informada, la Comisión de Salubridad invita a la prensa a concurrir libremente a sus sesiones.

- El cólera se extiende de modo fulminante en el Batallón 3ro de Cazadores. El día 22 de enero, durante la noche, se produjo la friolera de 60 casos juntos. Todos fueron remitidos de inmediato a la Casa de Aislamiento.

- Se dispone que aquellas casas donde hubiere enfermos de cólera , deben quedar totalmente aisladas del exterior, y sus habitantes no podrán tener contacto alguno con personas ajenas, bajo pena de rigurosas sanciones.

- Una noticia alentadora en medio de tanta desolación: parecería conjurada la epidemia en el Asilo de Mendigos de la Unión: desde el 1ro de enero no se han repetido más casos. En total fueron 53 los internados atacados, de los cuales fallecieron 38. Resultó contagiado el médico principal del establecimiento, doctor Capdehourat, pero felizmente sanó.

- Se exhorta a la población a colaborar con las medidas dictadas por las autoridades, ya que se tiene conocimiento de frecuentes casos de desobediencia o desaprensión. Se encarece especialmente no hacer caso de rumores alarmistas y atenerse únicamente a los comunicados oficiales. Abstenerse, asimismo, de recurrir a prácticas de curanderismo y supuestas panaceas maravillosas, como se ha comprobado reiteradamente.

- Parece decrecer también la epidemia en el Manicomio Nacional. Hasta el momento fueron atacados 111 internados, de los cuales fallecieron 54. Se contagiaron dos Hermanas de Caridad y un capataz, pero los tres se salvaron.

- Febrero de 1887: la epidemia parece amainar. No obstante las autoridades sanitarias exigen el mantenimiento de todas las medidas en vigor.

- 14 de febrero: se da por totalmente conjurado el brote en el Batallón 3ro de Cazadores. Cifras finales: 97 soldados atacados, 4 oficiales y 1 practicante. Casos fatales, 61.

- Marzo: ninguna muerte se ha producido desde hace varios días. Quedan todavía varios casos de cólera en proceso, pero se consideran perfectamente controlados.

- La calma va retornando lentamente a la ciudad en los primeros días de marzo. Se espera que en pocos días puedan levantarse las severas medidas vigentes.

- 24 de marzo: las autoridades declaran oficialmente concluida la epidemia de cólera y dejan sin efecto las rigurosas prohibiciones y dictados que pesaban sobre la población de Montevideo. Se hace público el agradecimiento al cuerpo médico, practicantes, hermanas de caridad, funcionarios y particulares que cooperaron de un modo u otro, con riesgo de su vida, para conjurar los males del terrible flagelo que costó a vida de unos 450 montevideanos en cuatro meses.

martes, 18 de noviembre de 2014

Entrevista a Christopher Nolan con motivo del estreno de su película “Interstellar”.



Entrevistador: Hola, antes que nada muchas gracias.

Nolan:

Entrevistador: Quería preguntarte primero por la parte argumen…

Nolan: Me gusta responder a estas preguntas más que nada como hombre de Hollywood. Partiendo de esa base, y de que la película que hice está buena y te gustó, dejame decir que en las películas que hacemos tratamos de darle a la trama una forma de viaje en taxi. ¿Qué queremos decir con esto? El argumento de la película funciona como un viaje en taxi entre dos puntos de la ciudad. El taxi da vueltas, recorre barrios, va para todos lados, y al final llegás al destino, pero un rato antes de llegar te das cuenta que es a dos cuadras de donde te tomaste el taxi, y el tachero soy yo. Podés pensar que te cagué con el viaje, pero eso sería apoyarse en un punto de vista simplemente práctico: capaz que en el camino conociste el barrio, viste otras cosas, lugares que no conocías, te sorprendiste, te gustó. Pero no llegaste demasiado lejos. Y te mareaste bastante, pensando que el tachero tenía todo bajo control. Le cediste el poder porque no entendías dónde estabas. Pensaste que te estabas yendo al carajo. Y cuando termina la película, te das cuenta que cuando más te gustó fue cuando estabas perdido. ¿Fue al pedo el viaje?

¿Eso es importante? Depende para quién. El problema está en que yo te quiera vender la película como un viaje largo. Entonces, lo es y no lo es. Creo que te lo disfracé de viaje largo, y en realidad te estuve paseando. Concretamente, es como con el tema de las dimensiones.  Te puedo dar cuatro, cinco, seis, siete dimensiones, ¿cuántas querés? Dale, siete. En la película se plantea un universo con siete dimensiones. Pero después te digo “igual siete es un decir, en realidad son tres o cuatro y una biblioteca”.

Entonces la película se puede interpretar como compleja, pero siempre sabés que vas a sobrevivir. No te vas a ir angustiado del cine, con tu corazoncito filisteo herido, pensando que no entendiste la película, porque al final la vamos a redondear y quitarle valor a la complejidad que presentamos durante la mayor parte de la película. Te la vamos a explicar medio por arriba, pero tampoco va a quedar claro si realmente tenía una explicación. La idea básica, además de ocultar las inconsistencias con laberintos técnicos (no tanto narrativos) , “científicos”, es que pienses que no entendiste todo pero entendiste lo más importante, y que eso alcanza.

Pero la idea tampoco es disimular esto. Es decir: el desarrollo de la película lo podés anticipar casi en cualquier momento. ¿Cómo?

No hay una sola línea gratuita en la película, y ya lo sabés desde antes de que empiece. Si un personaje está hablando y de repente toma agua y dice “qué fría que está”, y después sigue con lo que estaba diciendo, sabés que dijo eso por algo, que no fue al pasar, que va a tener consecuencias trascendentes. Toda palabra puede ser usada en tu contra, se puede interpretar como un aviso o justificación para algo que se puede hacer después, porque si se avisa todo, es válido. Y hay que avisar y sorprender siempre.  Es un juego constante, como un acertijo. “Te di los instrumentos pero no lo adivinaste”, o “bien, adivinaste”. Pero tiene olorcito a juego.

Esto pasa con el personaje de Matt Damon. Se pisa el palito dos veces. O con el "fantasma". Capaz que no es importante, pero me parece que este tipo películas apuesta un poco a esa sorpresa, a ese “opa, claro”. No llega a volverse predecible, solo te quiere hacer sentir inteligente por darte cuenta de algo que, de todas maneras, te insinuó. Y eso ya se empieza a transformar en un jueguito. Quieren que participes con tu cerebrito inteligente.  Quieren que te involucres, que la anticipes. Y solo la podés anticipar porque sigue un modelo, y lo sigue bastante a rajatabla. Entonces, al mismo tiempo que la seguís y la anticipás, te aburrís un poco. A menos que te guste eso. Es como los crucigramas: a mí me aburren, a otros les gustan. En ese sentido, reconozco que es un buen crucigrama. Pero sabés que nunca se va a ir al carajo.

Entonces estamos atentos de que todo lo que se dice y no cierra, va a tener consecuencias sí o sí. Si no se entiende para qué se agregó una línea, es porque se va a entender después. Todo queda pendiente y se resuelve antes del final. No hay nada gratuito, el personaje nunca se acomoda en la silla porque está incómodo, nunca espanta una mosca. Si espanta una mosca, es porque la mosca era algo más. Si se rasca un codo, lo picó un bicho, y con el bicho pasa algo. Si tose, tiene tuberculosis. En ese sentido, la película sigue un guión que economiza todas las líneas y todos los gestos, y hace explícitas todas sus intenciones. Es un poco torpe, porque la mayoría de las veces las cosas no significan nada. No sé por qué en la película todo tiene un valor, un sentido y una consecuencia.


Pero el actor principal actuó bien, y siendo justos, los lugares comunes son mucho menores que en otras películas mías, así que estoy contento y soy rico. 

miércoles, 20 de junio de 2012

Las 5 canciones deprimentes de Iggy Pop que dan más miedo



Iggy Pop hizo muchas canciones que pueden deprimir a alguien, pero para mi las buenas canciones no pueden ser deprimentes. En todo caso pueden ser tristes. I got nothing, por ejemplo, es un temazo y no podría estar en esta lista por esa razón, es demasiado buena para que se la trate de esa forma. En fin. 


Número 5: Isolation

Esta es la parte deprimente de Iggy pero cuando se hace el boludo, porque es deprimente pero producido por David Bowie. O sea, deprimente careta. Para las masas. Básicamente se resume en el título y en el hecho de que Iggy ya había cumplido los cuarenta y empezaba a hacer canciones que no queda claro si de verdad le gustaban o pensaba que le convenían (y no le terminaban conviniendo).

La parte más deprimente es en el video, cuando está tomando un plato de sopa (solo) y después lavando los platos.



Número 4 – Winners and losers

Lo deprimente de esta canción es básicamente toda la música y la letra, que nadie se molestaría en leer sin tener el CD (como yo) o el vinilo original. En un momento, al final (cuando empieza “down in the suburbs…”) parafrasea a otra canción de los Stooges (Scene of the crime), que es un temazo, pero le hace la variación deprimente del caso (la chica muere). Iggy tiene miles de estas canciones introspectivas antisociales, y en general son de los noventa en adelante y no están buenas.









Número 3: Nice to be dead

Iggy empieza a admirar la muerte, pero eso puede no querer decir nada. 







Número 2: Bang Bang

Esta canción es deprimente pero apenas más sutil que las demás, porque es irónica. Pero es una ironía de esas que se detectan muy fácilmente que te hacen sentir incómodo aunque estés solo. También se la podría llamar vergüenza ajena, para los que la sientan o sepan lo que es. La parte totalmente deprimente que nos da ganas a todos de matarnos, o de no escuchar música por unos días, es esta:

Lonely?
Haha
What does it mean?
Who, me?
Ha!

La risa (y la falta del diente en el video) es lo que da más miedo. ¿La canción está buena? Más o menos, o no. ¿Qué querrá decir el título? Mmm…





Número 1: Fucking Alone  

Esta canción es del disco American Caesar, y básicamente es una enumeración de cosas sin demasiado sentido que termina con un estribillo que es más o menos esto:

I'm so fuckin' alone
I'm so fuckin' alone
Ok. ok
This is me
Ok ok
This is me

No solamente es deprimente por lo que dice sino por lo mala que es la canción, pero ya en los noventa no teníamos por qué esperar nada bueno de Iggy después de todo.

Al final de la canción está esto, que igual es gracioso:

Ok
I'm not even sure what she wanted
I'm not even sure what she wanted


martes, 17 de enero de 2012

En busca de esa gente odiosa que apesta a mérito

Terminé de leer En busca del tiempo perdido, y por suerte se me ocurrió (recién desde el quinto tomo, La prisionera, y bueno) anotar algunas frases tipo “máxima”. Como un favor a la sociedad, más que nada.

Hay un tema con la traducción: No sé tanto francés como para leer unas 3000 páginas en ese idioma, así que lo leí EN ESPAÑOL. Obviamente, hay más de una traducción: yo leí la de Carlos Manzano, que no recuerdo dónde salió originalmente (la leí en ediciones de bolsillo de Sudamericana, es decir, “debolsillo”) pero no es la de Alianza, que algunos están convencidos de que es mucho mejor porque tiene más prestigio su colección en general, y porque es más cara. Esas personas no tendrían que hacer comentarios en el caso de que no la hayan leído en francés y hayan comparado, con tiempo, las dos versiones traducidas (ni hablar de que alguien haya “oído” la opinión de un experto porque eso para mi es como nada; en todo caso que venga el experto).

Toda esta aclaración es simplemente para explicar que en Google, generalmente, las citas que hay de Proust son las de la otra traducción, no la que leí yo.

La mejor es la primera:

El error es más testarudo que la fé y no examina sus creencias –  La prisionera. 

(También la pueden encontrar por "El error es más obstinado que la fé, y no analiza sus creencias")

Pero estas son otras:

… nunca se aprecia tanto a nadie como a los que suman a grandes virtudes la de ponerlas sin cuento a disposición de nuestros vicios. La prisionera.

La mentira es esencial para la humanidad. Tal vez desempeñe en ella un papel tan importante como la búsqueda del placer y, por lo demás, va dirigida por dicha búsqueda. Se miente para proteger el placer propio o el honor. Mentimos toda la vida incluso –o sobretodo o tal vez sólo- a quienes nos aman. Albertine desaparecida. (Acá se podría recomendar "The decay of lying" de Oscar Wilde).

No es adecuado hablar en materia de amor de mala elección, ya que, en cuánto la hay, solo puede ser mala. Albertine desaparecida. 

(Esta se puede tomar en cualquier sentido, pero probablemente el que le quiso dar Proust fue el más cínico y menos romántico posible).

Nuestro amor a la vida es una simple relación antigua de la que no sabemos librarnos. Su fuerza radica en su permanencia, pero la muerte que la rompe nos curará del deseo de inmortalidadAlbertine desaparecida. 

(…) la vida enseña a quitar el valor a la lectura y nos muestra que lo que el escritor nos alaba no valía gran cosa, pero igualmente podía concluir que la lectura nos enseña, al contrario, a realzar el valor de la vida, que no hemos sabido apreciar y de cuya grandeza solo nos damos cuenta por el libro. El tiempo recobrado.

(Esta frase deja la sensación de que Proust le toma el pelo a la gente, no se puede decir algo y lo contrario y tener razón igual).

El horror que los grandes sienten ante los esnobs que quieren a toda costa relacionarse con ellos es como el que el hombre viril siente ante el invertido y la mujer ante cualquier hombre amoroso. El tiempo recobrado. 

Paréntesis: Proust era gay.

Nada es más limitado que el placer y el vicio. En ese sentido, se puede decir, cambiando el sentido de la expresión, que siempre se dan vueltas en el mismo círculo vicioso. El tiempo recobrado.

En el tiempo en que yo creía –aún sabiendo lo contrario- que los Guermantes vivían en determinado palacio en virtud de un derecho hereditario, entrar en el palacio del mago o del hada, hacer abrirse ante mi las puertas que no ceden mientras no se haya pronunciado la fórmula mágica, me parecía ante mi tan difícil como obtener una entrevista con el mago o el hada en persona. Nada me resultaba más fácil que hacerme creer a mí mismo que el viejo sirviente contratado  la víspera o facilitado por Potel y Chabot era hijo, nieto, descendiente de los que servían a la familia mucho antes de la Revolución y tenía una buena voluntad infinita, al llamar retrato de antepasado el que había sido comprado el mes anterior en casa de Bernheim hijo (…). El tiempo recobrado

Por cierto, el último libro es el mejor de la serie.

(…) siempre anteponemos a la tarea interior que debemos hacer el papel aparente que desempeñamos (…).El tiempo recobrado.

La idea de un arte popular, como la de un arte patriótico, aunque no hubiera sido peligrosa, me parecía ridícula. Si se trataba de hacerlo accesible al pueblo, sacrificando los refinamientos de la forma, “buenos para ociosos”, yo ya había frecuentado bastante la alta sociedad para saber que sus miembros –y no los obreros electricistas- son los verdaderos iletrados (…) las novelas populares aburren tanto a las personas de los ambientes populares como a los niños los libros escritos para ellosEl tiempo recobrado. 

Esto llega luego de siete libros describiendo a la alta sociedad francesa de comienzos del siglo XX.

De conciertos en conciertos pasa la vida ese estéril aficionado, amargado e insatisfecho, cuando encanece, sin vejez fecunda, en cierto modo soltero del arte, pero esa gente muy odiosa, que apesta a mérito y en modo alguno ha recibido su parte de satisfacción, es conmovedora, porque es el primer ensayo informe de la necesidad de pasar del objeto variable del placer intelectual a su órgano permanente (…). Y, en efecto, como no asimilan lo que hay en verdad de nutritivo en el arte, tienen una necesidad constante de goces artísticos, presa, como son, de una bulimia que nunca los sacia. Así, pues, van a aplaudir durante mucho tiempo la misma obra, creyendo, además, que su presencia cumple un deber, un acto, como otras personas la suya en una sesión de consejo de administración, en un entierro. El tiempo recobrado. 

En otras palabras, unos muertos.  Pero quedémonos con ese hermoso fragmento, que es poesía: esa gente muy odiosa, que apesta a mérito. Gracias. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

Esto en realidad lo escribí hace como dos años

Sobre "Una novelita lumpen", de Bolaño. 

Si vamos a escribir sobre pelagatos, lo importante es que por lo menos seamos mínimamente coherentes. 

Me sentí atraído de inmediato por el título. “Esta es la novela de Bolaño que estaba esperando leer”. La tapa confirmó mis expectativas: una mujer completamente hecha mierda y con cara de mala vida, pero mala vida en serio, una vida mala y jodida, de esas vidas en las que dios es malo y todavía pierde.

La trama se desarrolla en Italia, creo que en Bologna, y la protagonista y narradora se queda, junto con su hermano más chico, huérfana al empezar la novela; sus padres chocan y mueren, y ellos quedan solos y por su cuenta. Consiguen una pensión bastante miserable por parte del estado y se abocan a conseguir trabajo. Los dos consiguen uno más bien mal pago, pero trabajo al fin: limpiador en un club él, no me acuerdo el de ella. Pasan mal económicamente, pero no pasan penurias. Y aquí está el problema: no sé qué entiende o entendía por lumpen Roberto Bolaño. O sea, no pasan hambre ni tienen ningún tipo de necesidad básica insatisfecha; ni siquiera eso, sino que dos por tres toman cafés y comen en bares y restoranes sin que esto se describa como una hazaña, y también cerveza, sin que se mencione para nada el dinero. Una vez en que ella va al videoclub se lamenta de no tener dinero para alquilar ninguna película y decimos “ah, pobre”, pero después alquilan películas varias veces, hasta de a dos por vez, y eligiéndolas malas a propósito. Fuman cuando quieren, siempre. Toman café cuando quieren. En fin. 

Hay ciertos sectores de la clase alta que tienen la extraña creencia de que una "clase baja" puede llegar a tomar decisiones estéticas originales e interesantes sin tomar en cuenta su situación económica, como por ejemplo, alquilar un video pero no comer al otro día. Piensan que eso puede llegar a ser una opción, una habilidad. A mi me parece una ingenuidad. Y la emoción de la novela no sale mucho de ahí. No es del todo aburrida pero no me convence. Y menos me convence que tenga ciento cincuenta páginas, con capítulos cortos separados por dos o tres páginas en blanco, a letra grande, y que salga quinientos veinticinco pesos y se llame una novelita lumpen. La leí en un día. 


lunes, 14 de noviembre de 2011

Super Bizcocho

Vi Super 8. 


La película empieza con el tema del accidente, el que deja semi-huérfano al niño protagonista de la película. Los diálogos con los que se introduce "indirectamente" la historia del pibe son penosos, completamente falsos y solo buscan que uno se preocupe por parar la oreja para intentar pescar algo de lo que pasa, un mero ejercicio de comprensión apresurada de la trama y nada más. No debería ser tan importante, pero el comienzo de una película es importante, y este es un mal comienzo. "Jack se encargará de todo, es un buen hombre", "pero hasta ahora no tuvo que hacer de padre", y ahí el gordo deja de comer torta. Horrible. 

Luego, el tema de la banda de niños "losers" que filma la película. Una película hiper estética, pensada y super profesional, con pendejos completamente apasionados que no piensan en otra cosa que en la película, como si fueran Steven Spielbergs miniatura e igual de hijos de puta. "Necesito una mejor trama y dar valor a la producción", me están jodiendo. 

Otra cosa: los protagonistas son demasiado blanquitos. ¿Donde está el negro? ¿Dónde está el chino? ¿Donde está el, no sé, boliviano? ¿Y el uruguayo? ¿Dónde está el pibe que va al Bauzá?

Otra cosa: Si vas a copiar todo lo que hace Spielberg y específicamente E.T, por lo menos que no anden tanto en bicicleta... no sé, poneles patines o lo que sea, pero la bici...y con respecto a E.T., tal vez lo más importante: el extraterrestre acá es una mierda. Pero no solamente el bicho en sí, que no tiene gracia y es simplemente un animal feo, sino el tratamiento que se le da a su "personaje". Uno piensa que está toda la película esperando para verlo, pero en realidad, no te lo muestran porque saben que es horrible, que no tiene gracia, y que una vez que lo veas de cerca no te va a interesar más la película. El ser super-evolucionado e hiperinteligente, lo único que hace cuando se topa con un humano es comérselo, después de gritarle en la cara con la boca abierta, como hacen todos los monstruos desde Men in Black, más o menos. ¿Para eso tanto misterio? Tres horas de película sin ver al bicho, y cuando aparece es un fiasco.

El choque de tren es una especie de tercera guerra mundial. Demasiados personajes secundarios se pierden las partes de acción y terror por estar drogados o por tener la música demasiado alta, en un claro mensaje anti-adolescencia y pro-niñez. Todos son estúpidos menos los protagonistas. Los niños descubren cosas, básicas, que los milicos, inexplicablemente, ni se preguntan. En fin, mírenla, está buena, es entretenida.