jueves, 30 de julio de 2015

Terminator es el nuevo Pinocho

El otro día fue a ver Terminator Genesis. Fui solo, y estuvo bueno, tenía ganas de ir a ver una película de mierda solo. En general cuando voy al cine solo es para ir al Cinemateca, pero esta vez quería ver una película de estas, en un Shopping. Por eso no te invité, amigo lector. Fue espontáneo, de un momento para el otro. Y quería ir solo.

Fui a la taquilla a comprar la entrada y ya me la complicaron de una, me mostraron un mapa de la sala en el que tenía que seleccionar en asiento en el que me iba a sentar. Hace un mes que está en cartelera la película y era obvio que no iba a haber nadie, pero igual, participé del procedimiento. No podés ir con mala onda a todos lados.

- ¿Qué significan los asientos pintados de gris?
- Son los que están disponibles, tenés que seleccionar uno de esos.
- ¿Y los de rojo?
- Esos ya están ocupados.
- ¿No puedo elegir uno de esos?
- No. Uno de los grises.
- ¿Y el verde?
- Es el que está seleccionado ahora.
- ¿Pero no era que yo podía elegir?
- Sí, ese es el que está marcado ahora, pero podés cambiarlo.
- Quiero el rojo.

El problema es cuando a la gente le das libertad de elección. Le sacan la gracia a todo.

Entonces entré y la sala estaba efectivamente vacía, así que fui y me senté en mi lugar. Pero era un poco ridículo, porque mi lugar era al lado de una mina que también estaba sola, y era como que iba y me sentaba al lado, no sé, me pareció raro, así que me senté en el otro asiento, es decir, dejando uno libre. Pero vi que empezaba a llegar más gente y me emboló que me dijeran que estaba en el asiento de algún idiota más, así que me cambié de una, me senté al lado de la mina a la que no pude verle la cara. Solo sé que tenía puesta una camperota que nunca se sacó, lentes hipster y comía pop y tomaba coca. Tenía un pantalón como de vestir, capaz que había salido de trabajar y no tenía ganas de ir a la casa todavía. Quién sabe.

***

Terminator Genesis es una mierda. Es como un partido homenaje, esos en los que invitan a ex jugadores que ahora no pueden ni correr, ni patear, ni eludir, ni se les para. Son un embole, creen que solo juntando a la gente van a hacer el evento interesante. En esta película juntan a los personajes, a las épocas, juntan todo, dejan nada, es todo un entrevero inentendible y patéticamente justificado. Ni a los personajes les importa lo que hacen. ¿Al final quién mandó al primer Terminator? A quién le importa.

Algunos detalles espantosos:

- La personificación de Skynet: es como si en un partido tributo al Pato Aguilera, al que fueron Maradona, Higuita y Valderrama, personificaran a la merca. No sé cómo, con una especie de muñeco de nieve. ¿Les parece necesario? Yo creo que no. Personifican Skynet, o sea. A ver. Es como si el malo de una película fuera INTERNET. Y tuviera cara. Y emociones. Ya sé qué cara tendría. Cara del nabo que mató al león famoso de Congo. Podrían personificar otras cosas, como por ejemplo, no sé, la guerra. No, ya lo hicieron los griegos. Personifiquen la sensación del momento cuando te das cuenta que el alfajor que te compraste tenía el dulce de leche solo por afuera y para la foto, porque por adentro está recontra seco. Personifiquen cuando te perdés un ómnibus. Que venga esa “situación” y te hable, y vos le dispares, y no muera porque es una especie de holograma con voz de travesti.

- Intentos de comedia del supuesto Kyle Reese: loco, callate. ¿Viajaste en el tiempo para hacerte el gracioso? La mina te está esperando básicamente para coger y que la dejes embarazada pero te ve, abrís la boca y ya se le van las ganas. “Ya era”. El Kyle Reese de la uno estaba absolutamente estresado, quemado, era un tipo que se notaba que venía de la guerra, que estaba en un estado de guerra constante, decepción, desapego, que nunca había olido el pasto. Había visto a sus amigos morir en manos de robots, ¿entendés eso? ¿Lo ridículo y triste que es eso? Este vino a comprar vinilos, a subir fotos al Instagram. ¿Viniste a reírte, gracioso? ¿Por qué no mandaron un payaso? Todo el tono de la película se perdió con esto.

- Los primeros 20 minutos. El peor resumen que podrías imaginarte de la historia de Terminator. Creo que si te la cuenta alguien que nunca vio la película, te lo cuenta mejor. La primera media hora es Terminator 1 pero parece que estuvieran haciendo el ejercicio de que fuera una mierda. Como si al hacer una torta dijeras “en lugar de azúcar ponele canela”, “en lugar de harina ponele polenta”. Aparte ya la vimos. Pero la película tiene que incluir al mayor rango de espectadores posible, diferentes targets; y eso solo puede jugar en contra. Nunca, pero nunca, jamás, a favor.

Mientras pensaba en esto, la mina de al lado me ofreció pop. Dijo como un “querés” que no se entendió mucho porque tenía la boca llena, supongo, pero me acercó la caja y yo instintivamente, por ser un idiota introvertido, le dije “no, muchas gracias” un gesto con la mano, pero me arrepentí enseguida. Igual seguí concentrado en la película. Y cada tanto pensaba “qué pelotudo”. Y acá seguro viene el comentario “tendrías que haber…” bueno, ¿sabés qué? Sí.

- Viajes en el tiempo: Parece que se estuvieran tomando un ómnibus. ¿Sabés a qué hora pasa el 116? Ya ni siquiera se sabe para qué viajan. Viajan para adelante, para atrás, para el costado. Parece que acumularan millas.  Cuando le regalan el Genesis al pendejo pensé “fah, de más, le regalaron un Sega Genesis". Pero era el año 2017: ya no sabía ni en qué puto año estaban. ¿Por qué no mandan un ejército al pasado en lugar de mandar a uno solo? ¿Para no marcar bobera? En la uno daba la sensación de que el viaje en el tiempo era algo especial, difícil de alcanzar, algo que se hizo una sola vez por una razón, y es la única forma de que la base de la historia sea mínimamente creíble, consecuente, seguible. Si no, no entiendo por qué no optaron los dos bandos por una especie de descontrol temporal, a ver quién manda antes al soldado. Ya el solo hecho de pensar en eso lo convierte en un embole. Dejala así: cada uno mandó a uno al mismo momento. Listo.

- El pelado de Whiplash, película que también es una mierda: en una parte dice “no sé quiénes son pero seguro la historia es complicada”, le dicen “queremos evitar el fin del mundo”, y responde “es suficiente para mí, vamos”. El diálogo funcional más patético de los últimos trescientos años de cine.

- Me tienen podrido todos los patéticos homenajes a las películas anteriores. Por homenaje entienden repetir escenas como las originales pero mucho peor, sin ninguna emoción. Solo ver a la mina poner la misma cara y disparar un arma similar a la del final de Terminator 2 no va a hacer que te guste la película. Es como cuando se dejan hacer un penal en los partidos homenaje. Después el golero se lo deja meter. Después viene el juez riéndose y se abraza con el que metió el penal. Mientras nos vamos quedando sin alma.

- Terminator sentimental: Ya no le falta nada. En la uno era un robot que mataba gente sin importarle, porque era un robot y eso era lo que daba miedo, que no experimentaba nada, simplemente ejecutaba. En esta es TERMINITA. En la próxima va a querer aprender crochet y va a llorar con, no sé, American Idol. Va a gritar un gol de Suarez, y ni siquiera jugando para Uruguay sino para el Barcelona. Ya casi no es un robot. Insisten en hacerlo cada vez más humano. ¿Creen que la gente está tan triste y se siente tan mal como para necesitar ver esto? ¿Por qué no traen una mesa que también llore? Es como cuando le sacan los poderes a los superhéroes, pero peor. Es como hacer una Star Wars que se desarrolle toda en Pando, que no viajen al espacio. Como hacer El Rey León y que en realidad sean perros. Como ir a MacDonald’s a comer una ensalada. Terminator se termina convirtiendo en un viejo choto, es doloroso. En la próxima se carga a la empleada doméstica.  

- John Connor versión Terminator: ya no se sabe ni para qué luchan. Perdió el sentido, ya no le importa a nadie. Es casi como si fuera una cuestión política. Maten a Schwarzenegger de  una vez. En la próxima nos convencen de que los robots eran los buenos. Los malos eran en realidad, no sé, los peces. “Los peces son los maaalos”.

- Qué cosa más al pedo las balas en esta película. Es como si las usaran para asustar con el ruido. 8000 tiros al recontra pedo, a los terminator les chupa un huevo. Les disparan mientras se hacen un mate. Mientras se pasan hilo dental. Y siguen con lo suyo. Inventen otra cosa.

- Qué hermosa moraleja la de los peligros de estar todos conectados, lamentablemente yo ya lo sabía. También evitemos la energía nuclear y dejemos de contaminar los océanos. Necesitábamos que Terminator nos lo dijera.

- Por último: si siguen mandando terminators cada vez más atrás en el tiempo, van a terminar haciendo un crossover con Jurassic Park. O sea, ¿qué nos falta? ¿Terminator en la última cena? Ah no, claro, no puede alterar la invención de la inteligencia artificial. Si no, no sería bueno para las máquinas. Pero las máquinas también podrían razonar “si no nos hubieran inventado, no estaríamos rompiendo las bolas con esta guerra al pedo que igual nos da lo mismo ganar o perder”. Y ahí mandarían a un terminator a matar a alguien importante, como la madre de Artigas o la madre de un velocirraptor. A lo que voy es a que la forma más fácil de ganar una guerra es no querer pelearla, no sé por qué no hacen eso las máquinas. 

La película, entonces, terminó y la mina que estaba al lado mio se fue rapídisimo, y caminaba rapidísimo. Pero yo no iba a quedarme con la duda de si era linda y con la certeza de lo paloma que fui, así que básicamente la perseguí. Caminaba rápido, pero yo también camino rápido. Recién pude verle la cara cuando bajó la escalera mecánica. Era linda, cuarentona. Cuando salió de la escalera caminó aún más rápido, insólitamente rápido. Era inalcanzable, hubiera tenido que correr. La dejé ir porque no soy un robot. 


Me fui caminando hasta mi casa. En el camino me crucé con una vieja que hablaba sola, y hacía unos ruidos “Grrr… gluuuurrr…”. Daba miedo. Fin.