domingo, 25 de septiembre de 2011

X-men, las precuelas, el rencor eterno...

No entiendo por qué tienen que ser tan obvias. Y no alcanza conque se diga que las hacen tan obvias a propósito, para que las pueda entender todo el mundo, porque con ese criterio siempre van a bajar el nivel con la intención de que la puedan entender un montón de…  lo que sea. Sin importar quien la va a ver, yo siento que la película le está hablando a un niño, y por eso, cuando la veo, siento que estoy viendo la película equivocada. Nunca la iría a ver al cine, ni le recomendaría a alguien que la fuera a ver. Sí le recomendaría que la viera conmigo un viernes de noche, pero en una casa, y bajada de internet, y con un poco de sueño. En ese caso está buena.

Todo esto viene a que no entiendo por qué el personaje de Magneto y el de Charles Xavier tienen que estar en desacuerdo desde el principio; por qué es evidente, desde el primer minuto de la película, que se van distanciar antes de que termine. ¿No estaría mucho mejor que fueran amigos toda la película, que estuvieran de acuerdo en todo, y solo se separaran al final, por algo en concreto? A mi me gustaría que ni siquiera al final se separaran, porque dejarían en la oscuridad buena parte de sus personalidades y los personajes continuarían siendo interesantes; pero si hay que quemar todo al final de la película, ¿no podría ser de manera menos predecible? ¿Cuándo fueron amigos estos dos, si siempre se miraron de reojo?

Con este tipo de precuelas se pierde todo el misterio de los personajes; la propia precuela termina arruinando el interés que había en verla. Terminamos descubriendo que la psicología y la ideología política de cada uno de los personajes es mucho más simple y menos interesante de lo que se podría haber creído en un principio.

Además, hay otra cosa que me llama la atención, y es la siguiente: el rencor eterno. Las enemistades se explican siempre de la misma manera; es decir, en la película original se menciona que los rivales (protagonistas) eran antes amigos o por lo menos aliados. Cuando vemos la precuela, descubrimos que la pelea se podría haber evitado, que generalmente las diferencias no eran tan grandes, y que la enemistad es más bien caprichosa y traída de los pelos. Se pelean por cualquier cosa y se odian para siempre, ¿no es un poquito exagerado ese rencor eterno? Darth Vader odia a Obi Wan por un malentendido, Magneto se pelea con Charles Xavier por una discrepancia política, y después se tratan de matar por treinta años. Pará, ¿no? Demasiado resentimiento, mucha pero mucha mala leche, no se perdonan ni una.